El fenómeno de "El Niño"
Diferentes estudios arqueológicos y de especialistas han descrito evidencias de que el evento "El Niño" causó efectos devastadores desde la época preincaica y prehistórica en la región andina. Entre los años 400 y 600 d. C. se produjeron terremotos, diluvios, aluviones provocados por el calentamiento de la corriente de "El Niño", transformando el paisaje de los valles y cuencas andinas de norte a sur. Estos sectores afectaron los sembríos, los sistemas de irrigación, los grandes templos y fortalezas.
¿Qué es el fenómeno "El Niño"?
"El Niño" es también el nombre de un fenómeno climático y cíclico. Esto significa que viene y se va regularmente, como la Navidad, aunque no sucede todos los años y no siempre comienza en la misma fecha. Ocurre más comúnmente cerca de la Navidad y es por eso que se llamó "El Niño", aunque no tiene nada que ver con los niños y las niñas.
El fenómeno "El Niño" se refiere a la aparición de corrientes oceánicas cálidas en las costas del océano Pacífico de América del Sur. El fenómeno puede provocar inundaciones, sequías, incendios forestales y otros fenómenos extremos en América Latina y en varias partes del mundo, afectando severamente la vida social, económica y política de los países afectados.
Otro aspecto que a veces se presenta es una alteración de la presión atmosférica, lo que provoca un cambio en la dirección y velocidad del viento, sobre la misma región donde se presenta el fenómeno de "El Niño". A esta alteración se le conoce con el nombre de Oscilación del Sur (OS).
Estos dos fenómenos se pueden presentar por separado o al mismo tiempo, cuando esto último sucede se le llama ENOS (El Niño/Oscilación del Sur), en estos casos las consecuencias son más graves.
La gestación de este fenómeno se verifica con la observación de ciertos indicadores oceanográficos y atmosféricos, entre los que se puede mencionar: la observación del calentamiento de las aguas superficiales del mar, que se realiza verificando las anomalías expresadas por la diferencia de la temperatura observada en el día y la temperatura normal o media de varios años de vigilancia; el índice de Oscilación del Sur (ENSO), asociado con la variación de los vientos del océano Pacífico Sur Oriental, frente a las costas del Perú principalmente; aumento del nivel del mar; intensificación de la actividad de la zona de convergencia intertropical (ZCIT); y profundización del termoclima.
Más adelante, los científicos descubrieron otro fenómeno, que es el opuesto de "El Niño" y por eso le llaman "La Niña". "El Niño" calienta las aguas, "La Niña" las enfría.
Los registros históricos indican que el período alrededor de marzo a junio es el más favorable para que ocurran los fenómenos "El Niño" o "La Niña" y, por consiguiente, los especialistas durante esta época del año celebran intensas consultas sobre la evolución probable de la situación en el Pacífico tropical.
Vigilancia y predicción del fenómeno "El Niño"/"La Niña"
La predicción de los fenómenos que ocurren en el océano Pacífico se lleva a cabo de diversas formas. Los modelos informáticos complejos predicen la evolución de la situación en el océano Pacífico tropical, a partir de observaciones sobre el estado actual del océano. Los modelos estadísticos de predicción también pueden facilitar algunas indicaciones sobre dichos acontecimientos. El análisis que realizan los especialistas sobre la situación actual añade también valor a la predicción, sobre todo cuando se trata de interpretar las implicaciones de la evolución de la situación en las aguas sub-superficiales del océano. Todos los métodos de predicción tratan de estudiar los efectos de la interacción entre el océano y la atmósfera sobre el sistema climático.
Los sistemas de observación nacional e internacional facilitan los datos meteorológicos y oceanográficos que permiten vigilar y predecir los fenómenos de "El Niño" y "La Niña". El intercambio y el proceso de los datos se llevan a cabo en el marco de los programas coordinados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Fuentes bibliográficas
EIRD/ONU - UNICEF. “¡Aprendamos a prevenir los desastres! Los niños y las niñas también participamos en la reducción de riesgos”. San José, Costa Rica, 2003.
“Guía para preparar información sismológica dirigida a los medios de información”. Editado electrónicamente por el PED/OPS y DIRDN, 1992.